SERVICIOS LEGALES



Con el fortalecimiento del estado de derecho y el desarrollo de la competencia en el mercado de servicios legales cada vez más importante para proteger los derechos de los ciudadanos y las organizaciones asumir la calidad de los servicios legales y las formas de su regulación en la legislación. La ausencia actual de cualquier jurisprudencia sobre este tema demuestra, no es probable que el problema no está en la agenda, y que su solución se ha encontrado todavía de mecanismos legales adecuados.

En los documentos oficiales1 y en la práctica, los conceptos de «servicios jurídicos» y «servicios jurídicos» se consideran equivalentes. Sin embargo, en la literatura, se sugirió que, en virtud de los servicios legales para ser obligaciones comprendidas derivados de contratos de agencia, comisión, agencia, gestión de la confianza de la propiedad y concesión comercial (franquicia), una de cuyas características es la participación de un intermediario — un representante, agente, comisionista, fiduciario etc., actuando desde el nombre de otra persona, o en nombre propio, pero en interés de otras personas2.

Sobre esta base, los servicios prestados por los profesionales del derecho, no deben ser llamados legal y jurídica, y, al parecer, es esta opinión adherido al Tribunal Supremo, al dar explicaciones sobre ciertas características de la prestación de servicios que son de naturaleza legal